Ariella
Mañana era fin de semana, lo que significaba que no había trabajo para mí y quizás para otras cuatro personas. Lo que también significaba que no podía quedarme por aquí, no si planeaba encontrarme con alguno de ellos. No, eso era lo último que quería, no después de…
Mi rostro se sonrojó al pensar en lo que había ocurrido entre Richard y yo en su oficina. Me había propuesto evitar estar a solas con él en cualquier momento y, afortunadamente, funcionó. Me mantuve alejada de él como de una