Pero tuvo el valor de robarle su diseño, no sabía si sería capaz de sufrir las consecuencias.
Natalie cerró el cajón y volvió al trabajo como si nada hubiera pasado.
Pronto había pasado medio día, y al mediodía se levantó y se disponía a ir a comer, Bertín se le acercó de repente.
—Diseñadora Silva, tengo algo que hablar contigo.
Natalie dijo con calma, —¿Qué?
—El director general aprobó el diseño de Lara, lo sabías, ¿no?
—Sí, ¿qué pasa?
—El director general ha reunido conmigo, y él quiere que L