— Estoy mucho mejor, señora López, gracias por tu preocupación.
—Entonces les dejo con su comida.
Apuró su vaso mientras Aura lanzaba una mirada a Natalie y se apartaba del cuarto privado.
Natalie sintió el escrutinio en la mirada de Aura.
—¿Es tu socia?
Leonardo giró la cabeza y miró a Natalie y asintió con la cabeza, —Sí, también es tu tía.
Natalie se sorprendió y luego frunció el ceño: —Pero no creo me conozca, según cómo me miraba.
—Cuando naciste, ella ya se había casado en Imperialia, así