Lara se dirigía sonriendo a la puerta. Jade no había dicho la verdad, que Natalie no daba una oportunidad a sus subordinados. Tenía mucha más suerte que Vera.
A las tres de la tarde.
Gisela y Matilda estaban sentadas en una lujosa cafetería de Imperialia, una frente a la otra.
Al ver la cara de Matilda, que era casi igual que la de Natalie, Gisela la despreciaba.
《Aunque se parece a Natalie, Matilda no ha sido capaz de estar con Leonardo, y ahora Natalie ha vuelto, es imposible que Leonardo le h