Pilar la alcanzó enfadada y cuando se disponía a regañar a Natalie, vio de pronto a Leonardo a su lado, y el enfado desapareció de su rostro mientras se acercaba con una sonrisa.
—Leo, ¿por qué estás aquí?
Leonardo la miró con expresión gélida, —¿Qué le has dicho?
Al notar que estaba enfadado, la sonrisa de Pilar se congeló.
—No... ¿Nada?
Leonardo, sin embargo, seguía mirándola fríamente, sin temperatura en los ojos, —Pilar, te dije el primer día que no te metieras con ella. ¿No me hiciste caso?