En el despacho de la presidenta de Esplendor Bordado.
Matilda llevaba unos días de mal humor, había gastado mucho dinero para que los padres de Noél pusieran a Natalie la trampa. Ahora no sólo no tenía ningún efecto a MY, sino que además dejaba que MY la utilizara para promocionar su ropa.
Estaba tan enfadada que vomitó cuando se enteró de que el número de ventas de MY había alcanzado un nuevo máximo.
Lo más importante era que no dejó que los padres de Noél prendieran fuego para matar a Natalie.