Desde aquel día, Silvia se había vuelto mucho más distante con Bryan.
Cuando pasaba por Bryan con las hierbas, él la tomó de la muñeca de repente.
—Señorita Hernández, sé que estás manteniendo distancia conmigo porque le mentí a Natalie, pero no quiero perderla y quiero que lo entiendas.
Silvia le quitó la mano de encima y lo miró inexpresivamente, —Lo siento, no puedo entenderte. Creo que el amor es confiar en el otro, no engañarse.
Bryan guardó silencio unos segundos, la mano que ella le sacud