Davis no puede creer que después de haber visto días atrás a Amanda, haya vuelto a encontrarla. Pensó en algún momento que se había confundido con aquella mujer, pero no, efectivamente era ella, la mujer que nunca logró olvidar, aquella de la cual se enamoró perdidamente pero a quien no supo valorar.
—Te presento a Amanda, ella es la enfermera de Jaspe. Y él es Davis Anderson, mi socio. —Amanda se negó a estrechar su mano— ¿Se conocen? —preguntó Ben con curiosidad.
—No, no. —respondieron al