Despierto por el sonido de la nieve cayendo sobre la gran ventana de la habitación de Leonardo. El lugar estaba medio alumbrado, mientras que mi cuerpo se siente tan tranquilo y pacífico, casi como si estuviera flotando en una nube. En esta mañana con nieve veo que solo yo estoy acostada en está gran cama, que es bastante cómoda.
De inmediato me incorporo, para darme cuenta que soy la única que está en la habitación. Anoche había sido una noche interesante. Aún recuerdo a August, Leonardo y yo