Al salir del consultorio, Margaret mostró las fotos del ultrasonido, Evana estaba enamorada de esas fotos.
—El bebé está bien, está sano, nos recomendaron unas vitaminas, pero todo está bien.
Evana estaba tan feliz por sus palabras.
—Me alegro tanto —dijo Evana.
Marcus observó las fotos, estaban sonrientes, felices.
Bennett recibió una llamada.
—Hola. ¿señora Briseida? ¿Qué pasa? ¡Cálmese, por favor, no entiendo de lo que habla!
—¡Eres tú el culpable! Si mi Bri muere, es todo por tu culpa