Quince días después.
Evana había mostrado una buena evolución, al principio tuvo una infección que los mantuvo en vela, Marcus estaba destrozado y temió perder al amor de su vida, sin embargo, nunca se dio por vencido, estuvo día y noche cuidándola, hasta que de nuevo, el peligro de perderla pasó, y comenzó su camino a la curación.
Era de noche, Evana dormía, Marcus fue a cenar, pero como cada día desde que estuvo con ella, solía pasarlo ahí.
Comía en el restaurante, y Jonathan estaba con él.