Desborde del corazón
Y era obvio que después de un acontecimiento de tal despilfarro de sensualidad por parte de él yo no iba a poder contenerme, por eso aunque no pude levantarme de la cama por mis propios medios para ir a devorar la escultural presencia que se erguía delante de mí, si le dejé en claro mis intenciones para que él se aproximase hasta llegar frente a mí y tomar el control de la situación.
No era algo que me hiciere mucha gracia hacerme la desentendida de todo aquello, pero el c