Cinco minutos
Luego de que el policía de la puerta opusiere una renuencia efímera, el grupo entero logramos dirigirnos al lugar en el coche del sujeto del traje oscuro.
Durante todo el trayecto procuramos mantenernos en las que eran las principales y más concurridas arterias viales para así oponer mayor resistencia a lo que pudiera ser algún atentado por parte de aquellas huestes de maldad que estaban al servicio de los intereses criminales y desvergonzados de aquel par de delincuentes.
Arthur