Sin calma, pero sin prisa
Ethan procuró en todo momento propiciar la oportunidad para quedarnos a solas y poder continuar aquella conversación que había quedado a la espera de mi respuesta. De hecho, él llegó a recordarme aquello que yo le había anticipado que debíamos hablar, pero que ahora, después de haber vivido aquella experiencia, no me sentía con ganas de mencionar. Él había escuchado aquella mentira pronunciada por Martins al afirmar que yo le había hablado de mi intención de formalizar