Capítulo 133.
—Señor, lamento toda esta serie de errores. No pensamos que…
—No hables, Yslen. —su voz cortó la respiración de la mujer que se cubrió la cara con las manos, mientras la respiración entrecortada del hombre a través de la línea se volvía más lenta.
Lo sabía. Cassian Kavanagh ya sabía que iba por él. Les tendió una trampa en la que sus hombres cayeron muy fácil, demostrando que sin un líder, sus cabezas no funcionaban.
—Detén los viajes, —dijo después de su pausa. —Sí sabe que son cazadores, no