La mujer más hermosa del mundo definitivamente
Después de aquel aparatoso desenlace de la cena con el señor Cavill solo me fui a la cama así sin más. Él me había dado una orden y yo no quería comenzar con el pie izquierdo desobedeciéndole. Ya me había dado cuenta de que el juego de llevarle la contraria podía tener sus réditos de cierta manera, pero tampoco era algo que quisiera sobreexplotar y por eso prefería irlo midiendo mientras perfeccionaba los métodos.
Regresé a la habitación y me met