La habitación tentadora
Ana se ofreció a visitar el internado esa misma tarde, apenas Erick regresará con su coche, ella había escuchado todas mis indicaciones con mucha atención. Entonces mi alma regocijó por la esperanza de tener nuevamente noticias de mi hermano.
Desde el día que salí de ahí, salvándome en último momento de los planes malévolos que «el jefe» tenía para mí, prácticamente se convirtió en un territorio que yo no debía siquiera pisar, pues dentro de esos muros él tenía el domini