La gran oportunidad
Me quedaba del todo claro que Ana no estaba para nada contenta con la idea de que yo me enamorase del hombre al que me había entregado y en casa de quien estaba viviendo desde hacía un par de días. Era un poco cara dura de su parte el molestarse por ello después de haber disfrutado sin queja de la oportunidad de disfrutar de los privilegios de esa vida que el señor Cavill me regalaba para mí. No es que yo pensara en ella como en una mujer vividora o aprovechada, pero si me v