En las sombras
La respiración del señor Cavill se hacía cada vez más agitada a medida que mi cuerpo reaccionaba a sus aproximaciones. Aquellas palabras del señor Cavill me hicieron estremecer al dejarme en claro que no había marcha atrás.
No podía procesar que estuviera en esa posición con un hombre al que apenas había conocido el día anterior, pero debía aceptarlo, pues después de convenir que mi voluntad quedara sujeta a ese contrato de relación, no tenía manera de escapar de mis compromisos