Algunas explicaciones
Salimos de la tienda después de que el señor Cavill diese a Luis un par de indicaciones de algunos asuntos que ni me tome la molestia de indagar. La vergüenza que me invadía era tanta que después del incidente de los juguetes me moví como un autómata, conducida por la fuerza del momento, pero sin saber a dónde se encaminaban mis pasos. Volvimos al coche del señor Cavill y yo ni siquiera me atreví a decir nada la bolsa con los objetos que me avergonzaban se encontraban detr