Mundo ficciónIniciar sesiónPor un momento, Mina no soportó verse en el espejo. Prefería mil veces más eternizarse bajo tierra en una caja de madera, que verse de aquella forma tan lamentable. Su rostro destrozado, un corte en su pómulo izquierdo, el labio partido y un moretón cerca de su ojo derecho. Su cuello parecía arañado por un gato montés. Sus clavículas, hombros y brazos, con grandes hematomas purpúreos. Su cabello permanecía intacto, l







