Organizar una sesión para contactar un fantasma no era una de sus mayores metas. Sin embargo, sabía que sería una herramienta necesaria para poder conseguir pistas y además ayudar a su amiga.
Los cuatro voluntarios para la sesión fueron Hudson, Hazel, Ciel y Patrick. Dorian decidió observar desde lejos. Decidieron realizar la sesión en la casa de Hudson a petición del joven y ahí se ubicaron en una mesa redonda de plástico que habían conseguido. A sus lados estaban Hazel y Hudson y a los lados