Kerrie sabía que las mentiras eran malas, especialmente las que se hacían para esconder algo a personas allegadas. Ahora que Hudson estaba ahí frente a sus dos amigos ya no había nada más qué esconder. Hazel y Dante se encontraban de brazos cruzados.
Luego del escándalo de Hudson, su amiga se despertó así que ahora parecían dos padres que habían atrapado a su hija entrando al novio a su habitación sin permiso.
―Esto era lo otro que quería decirles. ―Kerrie suspiró. ―Trabajo para Hudson ya que u