La jugada oculta (1era. Parte)
El mismo día
New York
Victoria
Jamás acepté mi derrota ante Chantal. Podía quitarme la presidencia, intentar humillarme delante de mis hijos, pero aún estaba muy lejos de arrebatarme el poder. No era una adversaria digna de mí. Y aunque apoyara a Alexander, confiaba en que su orgullo herido lo mantuviera lejos de la empresa.
Pero pesó más su resentimiento… esa mezcla de rebeldía e ímpetu tan característica de él. Se alió con esa pequeña aprendiz de Chantal, y para colmo, Claire tendría la desfa