Nikos desenrolló el pañuelo que tenía en las manos y, muy lentamente, comenzó a atarle las muñecas.
–Dilo de nuevo –murmuró mientras la ataba.
–Tómame.
–Porque...
–Porque te deseo, porque quiero conocerte, por mil cosas que ahora no es buen momento para hablar y la razón principal es que quiero ser tuya...–sabía que necesitaba oírlo, aunque no supiera por qué, sabía que era algo que el queria. La confirmacion del deseo que ella sentia por el a pesar de todo lo que elle habia revelado.
–A la