Alexa se había pasado toda la noche anterior haciendo las maletas y ayudando a su madre a hacer las de ella, las de Miguel y las de Elías.
Habían terminado bastante tarde porque Melissa no se decidía que echar, quería que todos llevaran más o menos la misma cantidad de cosas, además el peso de los bultos para no pasarse debería ser de 20 kilos, y no se podía olvidar dejar peso extra para los suvenires y las compras.
Esa noche viajarían a México y estaban contentos, ya nadie se atrevía a mencio