La parte trasera de su cabeza le escocìa y le pesaba abrir los ojos, sentìa una presiòn en sus manos que tampoco las dejaba mover y su boca se encontraba sellada por una especie de papel.
Levantò los pàrpados poco a poco y reconociò su cuarto, estaba acostada encima de su cama, atada por las manos y con cinta en los labios. Obvio no podìa hablar y sentìa que los gritos que estaba aguantando la estaban ahogando, porque en esos momentos se morìa del terror.
Lucas la miraba mientras le regalaba