Toca esperar un día completo por la orden de Audráx para revelar nuestras pruebas a favor de los pedestales.
Cuando eso pasa, muchos comienzan a inclinar la balanza.
Yo me relajo y después de una sesión de sueño y mascarillas, voy al baño. Sin embargo, al salir, mis ojos no creen lo que aprecian: a Grace dentro de la habitación apuntándome con un arma.
— ¿Grace? –pronuncio con temblores en todo el cuerpo.
— Antes no podía tocarlas porque Calen estaba...pero él se ha ido.
— ¿Grace, qué...?
—