Mundo de ficçãoIniciar sessãoIrving
Estoy sentado frente a mi hermosa Julieta con el corazón acelerado, hablamos de un futuro, aún algo muy vago, pero lo estamos diciendo y eso hace que mi pecho se llene de esperanza.
Ella baja su rostro sonrojado y sigue comiendo. Hago lo mismo.
Es impresionante que me haga sonreír de forma tan genuina todo el tiempo. Es verdad lo que dice Rosario, desde que conozco a Julieta sonrío más y me acerco cada vez más a aquel chico de la universidad que quería ser mejor







