La lluvia caía a cántaros por la ventana rota.
Todo su cuerpo temblaba como un álamo por la ropa empapada. Mabel levantó lentamente la cabeza, moviendo las muñecas, firmemente atadas tras la silla.
'¿Dónde estoy?'
La oscuridad llenó por completo el almacén, trapos mojados rodaban por el suelo y había un par de grandes herramientas agrícolas en un rincón.
Hace un momento, estaba en la galería…
Abrí y cerré los párpados varias veces, preguntándome si estaba soñando por el paisaje tan extraño.
El