Con sus defensas bajadas, Mabel enterró su rostro profundamente en su pecho.
Sin saber cómo abrazarlo, simplemente le rodeó la cintura con fuerza con sus manos. Robert la abrazó. Su cuerpo, empapado, la abrazó con calidez.
— Robert...—No se había dado cuenta de lo profundamente reconfortante que sería poder abrazarlo tan cerca, sin ninguna vacilación. Incluso cuando se preparaba y se mantenía firme, siempre era ella la que se sentía atraída por él. Pero en ese momento, quería ser ella la que lo