Mundo ficciónIniciar sesiónViolet.
Meto la mano en mi bolsillo palpando el collar de Regina, suspiro al comprobar que no se ha caído.
Llegamos a la mansión y vamos al comedor, estuvimos un rato nada más afuera, ya tengo un día aquí, desde la noche de ayer, mentiría si dijera que no extraño a Kale.
Suspiro y me siento al lado de Héctor quien mira con atención mis expresiones.







