Capítulo 52. Ninguna salida
El plan de Alessia, al ceder ante la voluntad de Valentino y mostrarse mejor de ánimo, comenzó a funcionar al poco tiempo.
Empezaban a lograr una convivencia más tranquila, que, si bien todavía no podría ser perfecta, al menos estaba libre de miradas de rencor o de reproche.
Su vientre crecía con la lentitud propia de las primeras semanas, con el transcurso de cada día, y la conexión con su pequeño retoño comenzó a aumentar también a medida que Ale se sentía feliz y en paz en medio de su encier