Capítulo 33. Dudas nuevas
A la mañana siguiente, al abrir los ojos, Alessia pudo ver que todo había sido real.
A su lado, el hombre con el que soñaba, Valentino Amato, la miraba con una sonrisa luminosa en su rostro siempre tan serio.
Cuando la vio abrir sus ojos de miel, no pudo resistir el impulso de acariciar su rostro y envolverla en un abrazo contra su pecho antes de decirle con voz suave:
-Buenos días, Alessia.
Estaba despierta pero parecía un sueño, uno de los más hermosos.
Suspiró con un sentimiento de paz, y l