Capítulo 34. Líder
Valentino entró al cuarto de baño para tomar una ducha rápida, mientras sonreía pensando en Alessia y en el placer recibido de su suave y tibia boca.
Ambos se llevaban muy bien en la cama, como si sus cuerpos estuvieran predestinados.
En el último mes junto a ella había sido más feliz que en toda su turbulenta vida.
Deseaba aferrarse a estos momentos perfectos y olvidarse de todo lo demás.
Olvidar pasado y presente como si él fuera otro hombre.
Ella era un oasis en medio de toda esa locura.