Capítulo 15. Viviré en otra casa
Luego de algunos días, Celina llamó por teléfono a Alessia. Habían conversado ya sobre el último ataque que había recibido su amiga y ella se había sentido tan culpable por esa noche, que aún no se había atrevido a proponerle una idea que tenía en mente desde que se enteró que Ale había sido desalojada tan repentinamente por su casero, quedándose en la calle, para luego terminar viviendo nada más y nada menos que en la mansión Amato.
Sin embargo, y aunque estaba segura de que en casa del señor