Capítulo 14. Un blanco fácil
La verdad era que Valentino había enloquecido sin remedio por Alessia, desde el primer momento en que la vio de pie frente a él en esa tranquila cafetería familiar, con un simple e insulso uniforme de trabajo y su cabello despeinado en un día de lluvia. El destino lo había hecho detenerse allí, de regreso de la escuela de Santino, en un lugar que no solían frecuentar. El destino, que parecía jugar con él.
Ninguno de los detalles de su apariencia ese día, logró ocultar ante sus vista la increíbl