Lea no muy convencida aceptó el ofrecimiento de el apuesto Valentain, el vampiro conducía un lujoso maserati, de vez en vez miraba de reojo a la hermosa pelinegra que le había gustado desde que la vio, tanto así qué había apostado con sus amigos más cercanos una fuerte cantidad de dinero a que lograría llevarla a la cama para después rechazarla cómo había hecho con todas las chicas que un día se enamoraron de él y le dieron su confianza junto con su virtud, Louis Valentain era un ca