Dante estaba de muy mal humor, la preocupación y angustia por el secuestro de su princesa Cecil lo estaba consumiendo, ella era la luz de sus ojos, su niña consentida, Dante le había dado todo a su cachorra Cecil desde que nació, le contaba cuentos para dormir y la arrullaba en sus brazos cada noche y ahora un lobo desquiciado la tenía en su poder
La sirena Lea Magnus estaba destrozada! su pequeña Cecil estaba en grave peligro, Cecil era