86. ¿A DÓNDE CREES QUE VAS?
(SARAH MILLER)
Estaba sentada en el enorme salón de nuestra casa, con vistas panorámicas a la ciudad desde el piso alto. El sol de la tarde se filtraba entre los ventanales, iluminando el costoso mobiliario de diseño y creando un ambiente cálido, aunque para mí, extrañamente vacío. Mamá estaba sentada frente a mí, con una taza de té humeante entre las manos, aunque apenas la tocaba. Su expresión era de perpetua preocupación, una arruga constante entre sus cejas que parecía haberse instalado allí