Buenas noches.
Cuando Jason le hizo la pregunta, Hazel notó que algo andaba mal, pero no lograba descifrar qué era. Él se negó a decirle por qué pensaba eso. El Jason que ella conocía jamás lo dudaría.
Había vuelto a guardar silencio, y aunque quería respuestas, tampoco quería molestarlo.
Sentada frente a su tocador, se miró una vez más en el espejo. Su cabello caía en cascada sobre sus hombros en ondas rizadas. Tomó su bolso de mano y salió escaleras abajo.
Se detuvo en seco al ver a Rowan en