MISTERIOS
Los murmullos se fueron apagando con cada paso que Rowan daba alejándose del hotel. Corrió hasta su ático y arropó con cuidado a Hazel con la manta. Frunció el ceño al ver su piel enrojecida. Solo le pasa cuando bebe alcohol.
Rowan no le dio mucha importancia. Bajó corriendo las escaleras y encontró a Dean sentado en la barra, mirando su teléfono. Se giró al oír los pasos de Rowan, con una enorme sonrisa en el rostro.
"Oye, hay muchas noticias". Con cara de póquer, Rowan no respondió.