Mundo ficciónIniciar sesiónLas personas en el centro del restaurante siguieron bebiendo. Jaziel alzó la copa para que le sirvieran más. Dayana salió de su estupor, resignándose a su propia decisión. Recordó el motivo justificado por el cual se iba. Entonces, se paró. Ya había tenido suficiente de su despedida. Salió por el borde de la mesa. Dio un par de pasos a la salida, cuando le dieron ganas de orinar.







