92. HOSPITAL
Máximo Fuentes, a sus setenta y ocho años, aún poseía un vigor que desmentía su edad. El sudor perlaba su frente y su respiración se volvía más pesada con cada paso, pero no se detuvo. Su nieto, Hugo, había desaparecido hace tres semanas en circunstancias misteriosas. La policía había rastreado todas las pistas posibles, pero todo había sido en vano hasta ahora.
El amigo de Hugo, el ex detective Landon, había llamado a Máximo con una voz emocionada. Hugo había sido rescatado, dijo, y estaba si