34. SORPRESAS
Hugo se había quedado en silencio sin saber si era el momento de confesarle sus verdaderos sentimientos a Trinidad. Podía notar de que ella estaba en verdad decidida a decirle toda la verdad a su papá y divorciarse, por lo que pensó rápidamente, en lo que la soltó y la ayudó a sentar en la cama en lo que él también lo hacía, cuando un recuerdo le vino rápido a su memoria.
—Trini, ¿recuerdas los motivos por los que me casé contigo que no era solo por el dinero? Está mi familia también. ¿Es que a