Esteban se quedó en silencio por un momento, luchando con sus emociones. Luego, finalmente, habló.
—Trinidad, la verdad es que…, tenía miedo,— admitió, su voz apenas un susurro. —Miedo de enfrentarme a mi padre, miedo de lo que él podría hacerle a ti y a Hugo si me oponía a él. Y sí, también tenía miedo de lo que tú pensarías de mí si te contaba toda la verdad.
Hizo una pausa, mirando a Trinidad a los ojos. Que lo escudriñaba como si quisiera leer sus pensamientos.
—Sabía que mi padre te quer