Mundo ficciónIniciar sesiónElthon es un corredor de autos al que nunca le ha ido bien en el amor, su padre sufre un percance con su salud lo que hizo que se deba hacer cargo de las empresas. Pero para completar sus responsabilidades desea ser padre, y acude a una clínica de fertilidad, dónde coincide con la que tiempo después le enseña qué vale la pena esperar que tus plegarias sean escuchadas. Yahira una mujer latina, con muchos bríos y ganas de comerse el mundo, pero termina siendo lo que menos desea, solo por su familia, y fue cuando conoció quien sería la persona que la ayudara, siendo lo que nunca imaginó.
Leer másNarrador Elthon nunca en su vida se había sentido como lo hacia ahora, solo con una simple mirada inicial a la joven Yahira lo había hecho cambiar sus ideales de un momento a otro, evidentemente, ella no era de las mujeres que el solía frecuentar, pero a kilómetros se notaba lo diferente que era la chica, además de que no era alguien de las que comúnmente quieren besar el suelo que el pisa.Se atrevió a decirle que no sabía que le sucedía, que desde que la conoció no salía de su mente, y si la tenía cerca no podía quitarle los ojos de encima, realmente le gustaba mucho, inclusive la llego a comparar con un ángel por su inocencia.Yahira había quedado en estado de shock por las palabras de Elthon, evidentemente nunca se espero que un hombre como él siquiera la mire a ver, o le dedique unas cuantas palabras con referencia a ella. Por eso lo primero que se le ocurrió decirle a él, es que no era de las personas adecuadas a su estatus, pero era más que claro que lo que él estaba sintiendo
Yahira Después de salir de la clínica y con una súper vergüenza, me subí al carro para luego volver a estar en silencio en el camino de regreso a casa, una vez que llegamos nos sentamos a cenar pues, ya estaba preparada la comida. Estábamos procesando cada una de las palabras que el médico había dicho, también habíamos quedado que luego de nuestra visita a la clínica hablaríamos acerca de las cosas que llevaría el cuarto del bebé entre ellos, la ropa, las cortinas y la decoración además de los muebles. También me preguntó si yo deseaba hacer algún cambio en el cuarto que se me había asignado que no me preocupara que él correría con los gastos. Una vez que se terminó nuestra conversación me indicó los medicamentos que el médico había dado y que los tenía que tomar inclusive fue por un vaso de agua a la cocina también me dijo que debía ser muy cuidadosa en cada una de ellas para que el proceso fuese de lo mejor. […] Han pasado algunos días y efectivamente lo que el médico dijo es lo
Elthon Me avisaron por medio de un mensaje que la señorita Castro ya se encontraba en casa, según el mensaje de Ian, era todo un monumento de mujer, que no parecía la edad que tenía, que sin duda alguna mi hijo o hija sería muy hermoso al combinar los genes, además me dijo que habla con facilidad el inglés, algo que realmente me viene bien, aunque en casa de mis padres es obligatorio hacerlo, en mi casa no. Llegue sin previo aviso, cuando lo primero que observe fue el jardín de la casa, quería hablar con mi nana que se encontraba regando las plantas, deseaba preguntarle sobre la señorita Castro, que le había parecido, cuando de pronto escucho a mis espaldas, que alguien habla en español, pero lo que me causó gracia fue lo que dijo “uy papasito, está como lo recomendó el doctor”, de inmediato me di la vuelta, ella me miro asustada, como si me hubiera reconocido o no sé, pero termino de ponerse roja cuando le conteste igual en perfecto español “gracias por lo de papasito, espero ser bu
Al llegar a la mansion Smith, mi boca casi se cae de lo abierta que me quedo, era prácticamente un lugar inmenso, algunos empleados se podían observar a lo lejos, se veía que el dueño de la casa era una persona perfeccionista, pues todo se veía en orden, pero el detalle aquí es que yo no conocía aun al señor con el que me tenia que dirigir pronto a la clínica para empezar con el procedimiento, Ian me había dicho maravillas de él “jefe”, pero realmente no sabía que mismo pensar, sino que me debía abstener de comentarios hasta no verlo y hablar con él. Cuando estábamos en la puerta de la mansión, nos saludaron dos personas muy amables, eran los padres de Ian, ellos eran los encargados de la casa, Ian me los presento muy gentilmente, ellos eran personas que se veían a simple vista muy amables y sobre todo amigables, yo necesitaría muchas personas de amigas, pues estaba en un proceso de temor aun por lo que acababa de decidir hacer. Me dieron la bienvenida, me dijeron que contara con ell
Último capítulo