Mundo ficciónIniciar sesiónJim trabó la puerta del trailer y empujó a Silvia contra el tabique que cerraba la cabina del conductor. Ella advirtió sus dientes apretados y el violento fuego que animaba sus ojos. Intentó mantener la calma. Éste no era Pat. Era Jim, era su Jay. Intoxicado tras aquellas tres horas de locura absoluta, pero aún él.
Sin embargo, mientras se repetía todo eso, él se aplastó contra ella, besándola con rudeza al ti







