Mundo ficciónIniciar sesiónA veces Silvia se sorprendía de la especie de esquizofrenia que había tomado control de su vida.
En lo que ella llamaba la vida real, un amigo le presentó a un tal Guillermo, un hombre simpatiquísimo pocos años mayor que ella, divorciado con dos hijos, que no la conquistó a primera vista sino cinco minutos después. Tenía una mente aguda, le gustaba el rock como a ella y tenía unas caderas de oro para bailar y tener sexo.
Al mismo tiempo, en la tierra de nunca jamás virtual, se







