Mundo ficciónIniciar sesiónEn el silencio que siguió, Jay ladeó la cabeza.
—Escucha —susurró.
Silvia prestó atención y no escuchó nada. Jay sonrió al ver su expresión interrogante.
—Ha dejado de llover.
Se paró y rodeó la mesa, haciéndole señas a Silvia de que lo siguiera. Ella se le unió junto a la ventana y miró hacia afuera con curiosidad.
—Mira —dijo él, señalando el cielo sobre los campos oscuros.
—¡Una estrella! —la oyó susurrar, y se le ocurrió que aquel asombro pu







